No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así, Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo”

Filipenses 4:6-7

¡No es fácil hacer lo que afirma este versículo! ¿verdad? Pero, si realmente creemos en que Dios es fiel y que Su palabra es verdad, no queda otro camino! ¡hay que confiar que será así!

Les va a sonar un “poco raro”, pero, en esos momentos cuando parece que “no hay solución y salida”, ¡son los más desafiantes y edificantes para nuestra vida!

Ya que Su poder y Su actuar amoroso, fiel y maravilloso siempre se hacen presente marcando para siempre nuestras vidas y haciéndonos crecer y madurar un poco más.

Lo más impresionante de todo esto, es que literalmente ¡su paz incomprensible inunda nuestro corazón! y nos da la seguridad de que Él está presente y con nosotros en las dificultades.

¡Doy fe de ello!