“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis”

1 Corintios 9:24

Todos estamos corriendo la Carrera de la Vida. Era muy joven cuando Cristo se cruzó en mi camino y cambió no solo mi historia a partir de allí, sino también, el rumbo de ella. Desde entonces “mi carrera” ha sido una carrera por la vida.

¿Qué significa esto? ¡que mi carrera tiene un objetivo, un propósito, una meta!. No corro por ser mejor que nadie, ni por querer demostrar nada a nadie, ni por desear que el mundo me aplauda y me valore por aquello que hago como vivía antiguamente.

Corro por agradar Su corazón, por llegar a ser y alcanzar mi destino eterno. Corro siguiendo el ejemplo que Él dejó para mí. En fin, corro porque deseo hacer Su voluntad que ES buena, agradable y perfecta

No os conforméis a este siglo, sino transformaros por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

¿Por qué corres tú?