“Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros”

Mateo 10:20

Este es uno de los versículos que me impresionan: ¡El Espíritu Santo hablando a través de nosotros! Es evidente y claro que el lenguaje del Espíritu es totalmente contrario “al de muestra humanidad caída”.

Nosotros somos muy egoístas, orgullosos, interesados, nos gustan los halagos y que los demás no exalten, nos aplaudan, aprueben, ser reconocidos por los demás…y muchas veces nuestras relaciones y aptitudes para con los demás van en busca de todo esto.

Pero, como discípulos de Cristo que somos ¿hemos pensado en Quién habita en nuestro interior? La Biblia responde claramente: ¡El Espíritu Santo! ¡Dios en Espíritu! ¡El Espíritu de Cristo!

Cinco beneficios que nos proporciona el Espíritu Santo

Traernos seguridad de nuestra salvación

Y si aprendemos a soportarlo, seremos aprobados por Dios. Y si él nos aprueba, podremos estar seguros de nuestra salvación. De eso estamos seguros: Dios cumplirá su promesa, porque él nos ha llenado el corazón con su amor, por medio del Espíritu Santo que nos ha dado.

Romanos 5:5

Recordarnos que somos hijos de Dios

Todos los que viven en obediencia al Espíritu de Dios, son hijos de Dios.

Romanos 8:14

Ayudarnos a caminar en nuestro día a día de fe

El cuerpo de ustedes es como un templo, y en ese templo vive el Espíritu Santo que Dios les ha dado. Ustedes no son sus propios dueños.

1 Corintios 6:19

Para producir el fruto de Su presencia en nuestro carácter

Ahora, como ustedes son sus hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a vivir en ustedes. Por eso, cuando oramos a Dios, el Espíritu nos permite llamarlo: «Papá, querido Papá».

Gálatas 4:6

Para enseñarnos y comunicarnos la voluntad del Padre

Ustedes oyeron y creyeron la buena noticia de su salvación, que es un mensaje verdadero, y gracias a Cristo pasaron a formar parte del pueblo de Dios y recibieron el Espíritu Santo, que nos había prometido. Ustedes lo recibieron como prueba de que Dios cumplirá su promesa, cuando haya liberado totalmente a los que formamos su pueblo. Por eso, alabamos la grandeza de Dios.

Efesios 1:13-14

¡Y así podría seguir!. Pero, existe algo más importante y fundamental:

¡Él quiere hablar a los hombres a través de nosotros!

¿Qué será que quiere decirles?

Pues, dejemos que Él hable y lo comprobaremos.